La educación privada genera un volumen estable de impagos. La continuidad de la relación con el alumno (que es menor de edad en muchos casos) exige procedimientos discretos pero efectivos.
Cuotas de centros privados y concertados que las familias dejan de pagar. Monitorio con histórico de facturación.
Academias, cursos online, formación profesional con financiación interna impagada. Cambiario si hay pagarés; monitorio si solo facturas.
Universidades privadas con matrículas impagadas. Análisis del contrato de matrícula y procedencia.
Comedor, transporte escolar, uniformes, libros, actividades extraescolares. Reclamación específica.
Las reclamaciones en este sector se rigen, además de la normativa procesal civil común, por las siguientes leyes específicas:
Asistimos a colegios privados y concertados, academias de refuerzo y idiomas, centros de formación profesional, universidades privadas y proveedores del sector educativo.